
Atención especializada para prevenir, abordar y reducir dificultades emocionales o conductuales (ansiedad, ánimo bajo, impulsividad, estrés). Se emplean enfoques basados en evidencia, con metas medibles y seguimiento sistemático.
La intervención fortalece habilidades de afrontamiento, regula emociones y promueve cambios sostenibles en hábitos y relaciones. El foco está en recuperar funcionamiento cotidiano y bienestar, trabajando factores de riesgo y protección



